Conflicto río Madeira /

Brasil llevará adelante la construcción de dos
hidroeléctricas pese a reclamos de Bolivia

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La Paz, 08/09/2007.- El Gobierno del Brasil aseguró que llevará adelante la construcción de las dos hidroeléctricas en el río Madera pese a reclamos y solicitudes de Bolivia de realizar nuevos estudios conjuntos que aseguren que su territorio no sufrirá consecuencias.

El Ministro de Relaciones Exteriores del Brasil, Celso Amorín, citado en la agencia EFE, señaló que Brasil está dispuesto a entregar a Bolivia toda la información que se le solicite sobre un plan de construir dos hidroeléctricas en una zona cercana a la frontera, pero no renunciará a su soberana decisión de llevar a cabo el proyecto en su territorio.

“Brasil no renunciará a su soberanía en ese tema”, dijo el canciller y acotó que “Continuamos abiertos para aclarar cualquier duda, pero no hay (riesgos de) inundaciones en territorio boliviano” por las hidroeléctricas.

Sin embargo, de acuerdo al informe proporcionado por el viceministro de Biodiversidad, Pablo Ramos, la instalación de las hidroeléctricas: San Antonio, que está a 190 kilómetros de la frontera con el país y Jiraú, a tan sólo 84 kilómetros, afectaría a la población que vería dañada su principal forma de subsistencia que es la pesca.

“El primer y gran impacto es el crecimiento de sus ríos. Siendo la topografía del Amazonas más o menos uniforme, la construcción de dos represas en el río Madera (Brasil) taponaría los ríos y afluentes de la cuenca del Madera, afectando directamente a los ríos Abuná, Madre de Dios, Beni, Mamoré y Guaporé, convirtiendo a la región en un extenso pantanal”, explicó Ramos.

De acuerdo a la autoridad el taponamiento de los ríos, causado por las represas y la sedimentación creciente, provocaría la inundación de las tierras de cultivo. Es decir, que las represas cubrirían las riberas durante todo el año como también en época de lluvias.

En consecuencia la inundación sería mayor y durante el fenómeno climático de El Niño ocasionando también el desborde algunos ríos que afectando a la producción de castaña, cuyos árboles requieren determinadas condiciones de humedad de tierras: si la humedad aumenta, los árboles de castaña dejan de producir y se mueren.

Pero también, a causa de las inundaciones, se ocasionaría la disminución del potencial hidroeléctrico en territorio boliviano que en el futuro se quiera realizar, de acuerdo a estudios realizados por reconocidas instituciones científicas, consultoras técnicas y ambientalistas brasileñas y bolivianas.

Dentro de los municipios afectados por este impacto están en Pando: Nueva Esperanza, Villa Nueva y Santos Mercado, en la provincia Federico Román.

Además en parte del Beni los municipios de la Provincia Vaca Díez -Riberalta y en particular Guayaramerín- sufrirán daños, incluso los pueblos indígenas que subsisten de la pesca.

En ese contexto, el Gobierno de Bolivia en defensa de la soberanía y la protección de los intereses de la nación, demanda que antes de que el Brasil inicie cualquier obra, se realicen los estudios integrales necesarios que demuestren la no afectación al territorio boliviano.

La posición boliviana, sobre estos proyectos, ya fue ratificada en una reunión celebrada en la ciudad de Sao Paulo-Brasil el 2 de agosto y también en el encuentro que sostuvo el canciller de la república, David Choquehuanca con su similar del Brasil, Celso Amorim.

En ese contexto, el viceministro Ramos, en su condición de Autoridad Ambiental Competente y representante de la comisión del Gobierno boliviano persiste en la demanda del cumplimiento al principio precautorio para que se lleve adelante estudios correspondientes para demostrar técnicamente la inexistencia de impactos a territorio nacional en la frontera con el Brasil.

Por ello, anticipó que se realizará un segundo encuentro entre técnicos de ambas naciones, aunque aún no se ha fijado una fecha para ello.

Ramos adelantó que si la negociación no prospera, se acudirá por todos los mecanismos pertinentes y si es necesario ante organismos internacionales para que se encuentre una solución.

El Instituto Nacional del Medio Ambiente brasileño (Ibama) otorgó en julio la primera de los tres permisos o licencias, que por ley, precisa para llevar adelante la instalación de las represas.

Ese primer permiso abrió el camino para que el gobierno llame a una licitación para construir las dos plantas, proyectadas para el Río Madera, en el estado amazónico de Rondonia, en la frontera con Bolivia.

Las dos represas, con un costo estimado de 20.000 millones de reales (unos 10.300 millones de dólares), comenzarían a construirse en 2008 y estarían generando de forma conjunta 6.400 megawatts para cuando entren en operaciones, a partir del 2012.

Fuente: ABI - Agencia Boliviana de Información
Más información: http://www.biceca.org/es/Project.Overview.138.aspx

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